Residència Geriàtrica Bon Viure

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La artrosis en la 3ª edad

26 enero, 2014

Manos, espalda, rodillas y hasta caderas. Cualquier tipo de articulación en el cuerpo humano es susceptible de sufrir artrosis, una enfermedad reumática producida por el desgaste en los cartílagos y que afecta al 80% de las personas mayores.

Los primeros síntomas de esta enfermedad son prácticamente imperceptibles, pues se va desarrollando de forma paulatina y sutil. Estas primeras señales se basan en un leve dolor en las articulaciones justo después de haber realizado algún ejercicio o esfuerzo inusual. A partir de aquí, se presentarán una serie de síntomas frecuentes como son la deformación, la inflamación y los crujidos en las zonas afectadas.

La artrosis tiene una implicación directa en la calidad de vida de los pacientes, quienes se ven mucho más limitados para realizar cualquier movimiento o actividad. Depende mucho del tipo de artrosis pero, en general, todas provocan que los afectados se vean con dificultades a la hora de caminar, asearse, vestirse, realizar las tareas de la vida cotidiana, etc. Es por ello que existen residencias geriátricas en las que se les puede ofrecer un tratamiento personalizado con el que paliar los efectos que esta enfermedad produce en sus huesos. Al tratarse de una patología para la que no existe cura, los medicamentos que se suministren, principalmente antiinflamatorios y analgésicos, irán dirigidos a reducir el dolor y las molestias de la falta de movilidad en las articulaciones. Pero este tratamiento va mucho más allá de la simple medicación y debe incluir:

– Dieta equilibrada con la que el paciente pueda mantener un peso y un estado físico óptimos.

– Trabajos en la zona articular para fortalecerla. Las sesiones de fisioterapia hacen que se ejerciten todas las partes afectadas, siempre bajo la supervisión de expertos que tomarán nota de la evolución del paciente.

– Tiempos de reposo para los momentos en los que el dolor es más agudo y difícil de sobrellevar.

En ocasiones, las familias que se enfrentan al cuidado de una persona con artritis pueden buscar ayuda en alguna residencia o clínica especializada. En éstas se dispone de un formado equipo de especialistas que saben cómo gestionar los tiempos y la atención necesaria para ofrecer siempre el mejor servicio a los pacientes.

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